Rinconeros, rinconeras y demás destinatarios de este correo:
Por iniciativa de la Juventud Rinconera, y con el total apoyo del Ayuntamiento de Rincón,
se ha pensado en retomar una de esas tradiciones que más furor causaron hace años:
Bajada en Barca por el Ebro
el día de Santiago
(25 de Julio, Viernes... que este año toca Fiesta Nacional)
Los más viejos del lugar saben de qué va todo este tema (
sí: tú también estás incluído en
este grupo), pero por si acaso algún despistado no ha oído hablar de esto, os cuento:
Hace algunos años, algunas cuadrillas solían preparar sus propias barcas -mejor dicho,
"cosas flotantes" (bidones atados con cuerdas, palés con flotadores, también eran
considerados barcas)- y se lanzaban por un tramo del Ebro, hasta llegar (no todas lo
hacían) a pasar por debajo del puente.
¡Para que nos sirve tener un puente nuevo, si todavía no lo hemos inagurado!
Aprovechando el ambientillo que se prepararía en torno a las "barcas", encontraríamos una
excusa perfecta para que todos acudamos al Ebro aprovechando el buen tiempo (toquemos
madera), y se monte por allá de nuevo un encuentro de cuadrillas comiendo ranchos,
jóvenes pescando sirulos, mocetas tomando el sol, viejillas jugando a la bresca y jugándose
sus pensiones peseta a peseta...
Por supuesto, todos somos conscientes de que preparar una bajada por el Ebro de este tipo
entraña más riesgo que, por ejemplo, quedarse en casa ese viernes viendo la tele (bueno,
según lo que echen en la tele), por lo que en su momento
habrá que tomar medidas de
seguridad que eviten que ese día no pase nada indeseable.
Sin embargo, del
tema de la seguridad ya hablaremos cuando todo esto esté más rodado (hay
gente muchísimo más preparada que yo para hablar de estos temas). Yo solo estoy para
avisaros de lo que se avecina, animaros a que participéis en todo esto y que volvamos
a recuperar un día más de fiesta en el calendario rinconero.
Queda
solo un mes (y algunos tenéis que preparar carrozas, otros coches, otros la fiesta
del domingo para cuando ganemos la Eurocopa), pero jugamos con algo muy importante a
nuestro favor:
SOMOS RINCONEROS.
De momento,
id pasando la voz y animando a vuestra gente a llenar el Ebro otra vez de
barcas y de gente. Que aunque parezca que no...
¡tenemos río, señores!