Requiem por una Pera Blanquilla
Tere hace una reflexión -a mi parecer magnífica- sobre la pera blanquilla. Sin duda alguna conoció tiempos mejores, en la que levantó al pueblo -literalmente, a las 6 de la mañana durante un mes al año; y en manera figurada, su economía.
Y si bien es cierto que no hay pera blanquilla como la nuestra, también lo es que una prima suya (de apellido conferencia) vino para ocupar nuestros corazones, campos, y palés. Los hay prácticos que prefieran a la conferencia, o románticos que sigan apostando por la blanquilla; pero nadie tendrá duda que
Blanquilla y Conferencia,
Tanto monta, monta tanto.
Quien diga que las de Rincón son las mejores
Tendrá más razón que un santo.
Y ahora, los inicados nos echamos a un lado para que hable la artista. Tere, todo tuyo.
Naciste en los cuarenta,
Te tratamos con cariño...
Y por unos cuantos años
Registe nuestro destino.
Pero como casi todo
La racha se terminó:
Te tiró la Conferencia.
Ay<:ef Pera blanquilla pera
¡ La madre que te parió !
Te plantaron muy contentos
Sin esperar desengaños.
Pera, eres nuestro tormento
Al no dejar rendimiento
Muchos te echan al rebaño.
Le rezan a San Isidro
Todos llenos de emoción,
Pero tú, perita pera,
Les arruinas la cartera
¡ La madre que te parió !
Recuerdo con alegría
Aquellas otras campañas
Decir que tú eras la pera
Mejor que había en España.
Te ponemos en bandejas
El día de San Miguel,
Y para hacer indulgencias
Les damos a los vecinos;
Y la gente te maldice
No sin falta de razón:
Como te han tirado, pera,
Siendo el alma de Rincón.
Al llegar a nuestro pueblo
Lo subiste como espuma
Y por la gracia de Dios
Ya no queda ninguna.
¿Cómo pudo suceder?,
No le encuetro la razón
Ay pera, blanquilla pera,
Aunque seas de primera
¡ La madre que te parió !
Opciones recomendadas
Comentarios