Batallitas
Carpa de Pamplona
Mayo 2006
Al Balilla se le va la pinza
El Diego celebraba su diplomatura. Era un día especial para él, y como no podía ser de otra forma, queríamos estar cerca en ese momento.
Además, era una de esas oportunidades que de tanto en tanto nos permite a los amigos juntarnos fuera de Rincón. El motivo era distinto, pero sabíamos que el final iba a ser el mismo... todo aquéllo acabaría como el Rosario de la Aurora.
Pero el llevar al Balilla contigo tiene estas cosas... sabes que pasará algo, pero realmente no sabes el qué. Y como tenía que pasar, pasó. Tras recoger al Diego de la carpa donde se encontraba recluido, cogimos los coches y nos pusimos rumbo de la siguiente parada: Marengo.
En esto, hicimos una parada por medio para mear... y como él no tenía ganas, montó el Belén. Se oyó la música de un coche a todo volumen, y cuando nos dimos la vuelta (aunque no hacía falta), nos dimos cuenta de que era el Carlos. El Mona. Sacó las pinzas del coche, se las puso,
y comenzó a bailar. Hacía mucho que no me reía tanto. El resto fue ya cuestión de tiempo, y quizás de otra batallita. Pero la imágen del balilla con las pinzas puestas es de esas que (para bien o para mal) recuerdas durante mucho mucho tiempo.