Hombre rinconero, buen refranero
La verdadera fuente del saber, por más que los "web-adictos" digan que es Internet,
está en nuestros abuelos. Y durante años, así se ha ido trasmitiendo de unos a otros
(cuando estaba de moda eso de "escuchar" a los mayores), generación tras generación.
Pero por si acaso esto no funcionaba, y
para que no se perdiere el CONOCIMIENTO POPULAR,
uno muy listo un día decidió inventar los REFRANES.
Bien es cierto que, si para muestra vale un botón, con éste podríamos hacernos un
traje de mudar:
Hombre refranero, poco dinero.
Pero no todos son agoreros, ni siquiera
tan conocidos. Los hay evidentes y populares, o ambiguos y obsoletos; pero estas pequeñas
joyas resumen conocimientos o creencias que otras gentes (con más experiencia en esto de
la vida) nos han dejado, y que como corresponde a este almacén de reciclaje rinconero,
merecen una estantería de honor donde ser alojados -para vuestro uso y disfrute, espero.
Comentarios