El 'fair-play' de Vidorreta
'Yo tenía la portería a cinco metros y el jugador rival estaba doliéndose en el suelo por el balonazo recibido. Sólo me dio tiempo a pensar en echar el balón fuera'.
No suele suceder todos los días. Por ello, cuando un jugador prefiere que atiendan a un rival tendido en el suelo antes que intentar marcar un gol decisivo, hay que reseñarlo como algo que mantiene viva la deportividad, el 'fair-play', tan denostado en la actualidad, algo que recordar y dar a entender a los que empiezan qué es lo más importante, incluso en un partido de fútbol.
Pasó en Rincón de Soto el miércoles pasado. El Ríver Ebro había logrado empatar un partido que llegó a perder por dos goles. Estaban en el tiempo añadido, cuando Alfonso sacó una falta y el balón, tras rebotar en el jugador del Calasancio Alfredo Galilea, le quedó en franquicia a David Vidorreta, a cinco metros de la portería y con sólo el portero Fran (del Calasancio) ante él. Tenía muchas opciones para marcar el gol del triunfo...
Pero el jugador rinconero vio tendido a Alfredo, doliéndose. 'Se oyó perfectamente el golpe del balón y sus quejidos, -decía ayer el propio Vidorreta, de 23 años-, y no me dio tiempo a pensar más que en tirar el balón fuera'.
Vido, como se le conoce en el fútbol riojano, piensa que obró bien, aunque le han comentado su acción en todos los términos: 'De todo ha habido, pero la gran mayoría me ha felicitado por la acción y por pensar antes en un compañero de juego, aunque sea rival, que en mí mismo. Al verle doliéndose no pensé en que estaba solo ante el portero ni en que podía marcar. Yo creo que hice lo correcto y no me arrepiento de nada'.
En su equipo, el Ríver Ebro, le han reconocido su acción como de un auténtico deportista: 'En el equipo me han felicitado todos y desde el equipo rival, el Calasancio, también me han llamado para agradecerme el detalle ante un jugador suyo. Pero yo no le quiero dar más importancia. Hice lo que creí que debía hacer en ese momento. No me dio tiempo a pensar en más cosas'.
Ahora que se habla de no parar el partido cuando alguien está en el suelo, cobra más valor su acción: 'Es que estaba claro que no estaba haciendo teatro. Creo que esta acción puede ayudar a concienciar a alguno de que esto es un deporte, que jugamos para divertirnos, que debemos llevarnos bien todos'.
David Vidorreta empezó en el Varea, donde jugó en sus equipos inferiores, pasó al Valvanera en Tercera, jugó el año pasado en el San Marcial y en esta temporada fichó por el Ríver Ebro: 'Me llamó David Pérez, el entrenador, y me gustó el proyecto. El viaje a Rincón se me hace corto porque voy muy contento. Lo que nos falta para estar más arriba es que se recuperen los lesionados'.
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